viernes, 5 de noviembre de 2010

TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD

El  trastorno de personalidad antisocial (TPA) es también conocido como una sociopatía, es una patología psíquica que la sufren las personas que pierden la noción de la importancia de las normas sociales.

Puede ser detectada a patir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y las características vienen desarrollándose desde la adolescencia  Antes de los 15 años debe detectarse una sintomatología similar pero no tan acentuada.

Los sociópatas padecen  un grave cuadro de personalidad antisocial que les hace rehuir a las normas preestablecidas; no saben o no pueden adaptarse a ellas.Los enfermos , a pesar de que saben que están haciendo un mal, actúan por impulso para alcanzar lo que desean, cometiendo en muchos casos delitos graves. Es común que se confunda a la sociopatía con otras patologías de la misma clase. 

                  1        CAUSAS

Es causado por factores genéticos, heredado de algún familiar directo que ya padeció este trastorno, los investigadores consideran que hay también factores biológicos.

La manifestación de procesos químicos  anormales  y posibles daños en la parte del cerebro donde se toman las decisiones ,así como el abuso de estupefacientes pueden llegar  a despertar un comportamiento impulsivo y agresivo y también ser una de las causas de TPA. 

2        SÍNTOMAS

Esta sociopatía es más común en hombres que en mujeres, se caracteriza por falta de empatía y remordimiento, una constante búsqueda de nuevas sensaciones (que pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización de la víctima o la falta de preocupación a las consecuencias.

El egocentrismo, la megalomanía, la falta de responsabilidad, la extroversión, el exceso de hedonismo, altos niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control y poder también son muy comunes.

Este tipo de psicosis no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia.
                    
                   3 TRATAMIENTO

Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado. Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición.

Este trastorno puede agravarse, con el consumo de drogas.

Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que el tratado posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad.

Dentro de la órbita psiquiátrica, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos conocidos como “antipsicóticos” han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno.

Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado.

AUTORA: Nazaret García Ferrer. 

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